Xavi Carbonell
Alcoy, Alicante, 1971

La pasión por el Arte y la necesidad de expresar sus sentimientos de manera plástica, fue lo que llevó a Xavi Carbonell a iniciarse en el mundo de la pintura hace ya más de dos décadas.
Sus principales influencias no solo han venido de la mano de artistas consagrados como Basquiat, Cy Twombly, Saura y otros del Expresionismo Abstracto, sino también de los garabatos esbozados por los más pequeños. Dominando la abstracción y el dibujo automático, Xavi Carbonell nos presenta una obra en la que queda patente el interés del artista por el Arte Infantil, no solo desde un punto de vista formal, donde los elementos iconográficos están esbozados con trazos que parecen surgidos de la mano de un niño, sino también en la elección de los héroes y personajes de sus obras: princesas, ogros, caballeros… seres que forman parte de un cuento que nosotros mismos nos inventamos.
En estas obras hay poesía y sentimiento. Hay sencillez y pureza. Hay libertad. Libertad en la ejecución, en la creación, siendo esta libertad la conexión con el público, quién, ante una de sus obras, es libre de imaginar, de inventarse una historia. Somos libres de hacer nuestro el mundo particular y privado del artista.