Lídia Masllorens
Caldes de Malavella, Girona 1967

Los retratos femeninos de gran formato creados por Lidia Masllorens mediante una técnica que consiste en la retirada del color mediante lejía, luego una capa de pintura acrílica hasta que aparecen las formas, dando a su pintura una clara intención comunicativa, como si de un gran mural reivindicativo se tratara, para instantáneamente traducir emociones. La necesidad de la fugacidad la ha llevado a reemplazar los pinceles por sus manos, transportadores directos de su interior, que se expresa en el papel de manera pura y libre, creando rostros enormes.